
Es tan absurdo, ¿verdad?
Casi tanto como el loco girar del mundo
en torno a su único ombligo.
Es tan absurdo que da risa,
carcajadas desencajadas de histeria
que sale a borbotones por esos caminos.
Es tan absurdo como subir
queriendo bajar,
dormir alerta,
comer sin hambre.
O gozar sin ganas.
No siempre fuimos absurdos,
una vez sonreímos de dicha por la mañana
comprendiendo las señales que el cielo y la tierra nos mandaban.
Una vez tuvimos sueños, del día a día, pequeñitos
y no nos moríamos si no se alcanzaban.
¿Es absurdo?
Dejamos de ser felices el día que pasamos de ser hombres, mujeres...
a armas de destrucción mutua
inundando nuestros instantes con frustración
y decepción.
Juzgando cada acto ajeno como agresión
y defendiéndonos de fantasmas.
Casi tanto como el loco girar del mundo
en torno a su único ombligo.
Es tan absurdo que da risa,
carcajadas desencajadas de histeria
que sale a borbotones por esos caminos.
Es tan absurdo como subir
queriendo bajar,
dormir alerta,
comer sin hambre.
O gozar sin ganas.
No siempre fuimos absurdos,
una vez sonreímos de dicha por la mañana
comprendiendo las señales que el cielo y la tierra nos mandaban.
Una vez tuvimos sueños, del día a día, pequeñitos
y no nos moríamos si no se alcanzaban.
¿Es absurdo?
Dejamos de ser felices el día que pasamos de ser hombres, mujeres...
a armas de destrucción mutua
inundando nuestros instantes con frustración
y decepción.
Juzgando cada acto ajeno como agresión
y defendiéndonos de fantasmas.




No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dedicarme unos momentos.